Estando suspendido mi contrato por un ERTE ¿puede mi empresa hacer un ERE y despedirme?

El Tribunal Supremo, Sala Cuarta de lo Social, en Sentencia de 24 de septiembre de 2014, estima procedente el despido de los trabajadores por causas objetivas que se produce en un momento en el que estaban suspensos los contratos de trabajo de los trabajadores por causas económicas y productivas del artículo 45.1 j) del Estatuto de los Trabajadores.


Caso:
Empresa que acuerda con los trabajadores un ERTE de reducción de la jornada en un 25%, con la correspondiente reducción salarial, con una duración de un año.
Antes de finalizar el año la empresa  comunica el despido a los trabajadores mediante un ERE.


Alegaciones de la empresa:
alega sufrir una situación económica negativa, con pérdidas actuales y acumuladas insalvables y además, una fuerte y persistente disminución de sus ventas durante los últimos trimestres en relación a los mismos trimestres del año anteriormente, que han provocado y llevan a la empresa al cierre empresarial y a la cesación total de su actividad.

Reclamación de los trabajadores: solicitan la declaración de nulo o, subsidiariamente, no ajustado a derecho, el despido colectivo por causas económicas de los trabajadores, tras haber seguido el procedimiento establecido en el artículo 51 del ET  sin haber alcanzado acuerdo.

Alegaciones para fundamentar la demanda de despido: “las causas económicas alegadas por la empresa para justificar los despidos son sustancialmente las mismas que en su día dieron lugar al acuerdo de reducción de jornada y salario, sin que hayan surgido causas nuevas y que, por ello, el período de consultas se ha desarrollado de manera puramente formal, puesto que -en opinión del demandante“.

Sentencia recurrida: Sentencia del TSJ de Andalucía (Málaga) 18/7/2013 .

Argumentación de la Sentencia del TS:  La cuestión de si es lícito llevar a cabo un expediente colectivo de extinción de contratos mientras está aún vigente el acuerdo por el que se puso en marcha una reducción de jornada y salario ha sido planteada ya ante esta Sala Cuarta en más de una ocasión. Por ello existe ya una doctrina general al respecto según la cual “si bien en principio es factible admitir -como razona la sentencia recurrida- que durante una situación de suspensión de la relación contractual por causas económicas y productivas – artículo 45.1.j) ET – una empresa pueda tomar una decisión extintiva, por razones objetivas, con respecto al trabajador cuya relación contractual se halla suspendida amparándose en las causas -económicas, técnicas, organizativas o de producción- a que hace referencia elartículo 51 ETpor remisión del artículo 52 c) del propio texto estatutario, ello exigirá, que concurra al menos una de estas dos condiciones, bien la concurrencia de una causa distinta y sobrevenida de la invocada y tenida en cuenta para la suspensión, bien tratándose de la misma causa, un cambio sustancial y relevante con referencia a las circunstancias que motivaron se autorizara dicha suspensión” ( STS de 12/3/2014 , RCUD 673/2013 ). Resulta claro que lo determinante para resolver adecuadamente estos litigios es una cuestión fáctica -si se dan o no alguna de esas condiciones, o las dos- y de valoración de la prueba practicada sobre ese particular.

(Fundamento de Derecho Segundo).

(…) “del examen de las alegaciones y circunstancias fácticas concurrentes, la Sala llega a la conclusión de que ha habido un cambio suficiente de circunstancias en relación con el ERTE por lo que es procedente la extinción colectiva impugnada; así, tras el ERTE anterior de reducción de jornada y salario en un 25% y tras los seis meses de vigencia del mismo, la situación crítica de la empresa no ha mejorado, el ERTE de reducción de jornada no ha sido bastante para detener el progresivo deterioro de la situación económica de la empresa, no ha bastado, no ha frenado la situación adversa, y el empeoramiento ha continuado tanto en caída de ventas, como en los resultados económicos de la empresa, caída de ventas y empeoramiento de los datos económicos de la empresa demandada, incluso sin mejora apreciable en las horas muertas, tras el ERTE, que autorizan y justifican el expediente de regulación de empleo extintivo impugnado” . Y, tras insistir en los datos que constan en los hechos probados a que antes nos hemos referido, concluye: “De todo ello ha de concluirse que las medidas adoptadas en el expediente de reducción de jornada no fueron suficientes, las circunstancias han cambiado, el empeoramiento de la empresa ha continuado y la situación económica adversa en que se encuentra, situándose en causa legal de disolución y solicitud de la declaración de concurso voluntario, son suficientes para constituir la causa prevista lealmente de despido colectivo, sin que quepa acoger las alegaciones de la parte actora pues, si bien las circunstancias de las adversas circunstancias económicas del sector y de la empresa ya concurrían en el ERTE como también las relativas a su posición en el sector en relación a OPEL y contratos efectuados, como en la subida del IVA, a excepción del de 9/12, no obstante continuó como se ha dicho el descenso de ventas y de actividad en proporción suficiente con aumento de pérdidas y de la situación económica negativa, entrando en causa legal de disolución y presentando la petición de concurso” .

(Fundamento de Derecho Tercero).

Sentencia que resuelve el recurso de casación ante el TS: desestima el recurso frente a la sentencia del TSJ por estimar ajustado a derecho el despido de los trabajadores.

Artículo 45, apartado 1 j) del ET:

“El contrato de trabajo podrá suspenderse por las siguientes causas:

j) Causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.”

Es la sentencia del Tribunal Supremo, Sala Cuarta de lo Social, de 24 de septiembre de 2014, Rec. 271/2013.

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