Perder un cliente ¿justifica una reducción de jornada de la plantilla?

Frente a la decisión unilateral de la empresa de reducir la jornada de trabajo de la plantilla de uno de sus centros de trabajo, sin que esta afecte a otros centros de trabajo, puede oponerse quien se vea afectado, si bien esta puede estar justificada, como es el caso que veremos hoy.

Se trata de una demanda de conflicto colectivo presentada por representantes de los trabajadores afectados.

Entre otras cuestiones se debate si debe la empresa aportar cuanta documentación le solicitaba la representación de los trabajadores que podría demostrar que la empresa pasaba por una situación económica negativa.

Las causas económicas, productivas y organizativas son las alegadas por la empresa como motivo de la reducción de la jornada de los trabajadores.

Concretamente la causa se centraba en que la empresa había finalizado el contrato con IBERDROLA.

Esto último le había provocado una caída del 22,5 % de su actividad. A su vez, la caída de actividad determinaba que previera un aumento de las pérdidas así como un exceso de mano de obra.

La Audiencia Nacional determinó en su sentencia lo siguiente:

“La empresa demandada viene arrojando un resultado de pérdidas en su cuenta de resultados desde el año 2011, siendo de 4.172.000 euros en 2011, 5.517.000 en 2012, 9.377.000 euros en 2013, 4.688.000 euros en 2015, periodos en los que ha tramitado 4 ERTES.- La cifra de ventas fue de 93.945.000 euros en 2015 y de 78.376.000 euros en 2014..- descriptores 171, 174,175, 193, pericial practicada instancia de la empresa y documental que se ha aportado en el acto de la vista”.

Unas y otras razones, hacen que unidas, llegue a entenderse como suficientemente justificada la decisión adoptada.

El Tribunal Supremo  desestima el recurso de casación y considera en su sentencia razonable y proporcionada la medida empresarial por tratarse de una medida temporal.

Además, siendo que la empresa ingresó en 2015 un 22,5% de su actividad, y ello reportó un 16,5% de sus ingresos,  “forzosamente la pérdida de ese cliente debería suponer una alteración de la cifra de negocio en las cifras reseñadas, pérdida que podría ser paliada o no en función de la entrada de nuevos clientes y del volumen de más operaciones, compensación que la recurrente no ha demostrado”.

Es la sentencia del Tribunal Supremo, Sala Cuarta, de 21 de diciembre de 2017, nº 1062/2017, recurso nº 282/2016.

 

 

foto:unplash

 

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